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Debemos actuar sobre nuestras fachadas y cubiertas cuando apreciemos el deterioro de los elementos que las componen tales como el desgaste del revestimiento y la aparición de fisuras y grietas en las fachadas o la pérdida de impermeabilidad de las cubiertas.
Una vez dichos síntomas aparecen es recomendable actuar con rapidez, puesto que si dejamos que aumenten en importancia también lo harán en cuanto al coste de su subsanación, pudiendo significar además un peligro sobre la vía pública o sobre los copropietarios del edificio en el caso de las fachadas y en el caso de las filtraciones de pluviales, causar desperfectos en el interior de las viviendas o en el peor de los casos, causar oxidación en los elementos estructurales. |
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Solicitud de presupuestos |
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Es importante tener una noción clara sobre las necesidades de nuestro edificio contrastadas con los demás copropietarios o bajo el asesoramiento de un técnico competente.
Debemos solicitar un mínimo de tres presupuestos para poder comparar y hacernos una idea de la relación calidad-precio que puedan ofrecernos diferentes empresas, siendo recomendable acudir siempre a empresas de reconocido prestigio que puedan aportar referencias de trabajos efectuados.
El nivel de calidad es muy importante a la hora de reparar y proteger elementos como las fachadas y las cubiertas, los cuales, al hallarse expuestos a la intemperie de manera constante, experimentan un rápido deterioro sino disponen del nivel de fortaleza adecuado, debiendo exigir una duración mínima de entre 10 y 15 años a los trabajos ejecutados.
Ante todo debemos exigir a la empresa contratada que cumpla estrictamente con las medidas de seguridad exigidas por la ley en materia de seguridad para la construcción tanto en los andamios y herramientas empleadas como en los equipos de seguridad individuales (EPIS) de cada uno de los operarios que desarrollen las tareas contratadas.
También es importante que cada desperfecto sea arreglado en su origen, corrigiendo su causa con la finalidad de que no se vuelvan a reproducir, rechazando en todo momento reparaciones de tipo estético de escasa duración, así como la utilización de materiales de primera calidad que son los únicos que nos aseguran la correcta duración de los trabajos realizados. |
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